En muchas ocasiones nos quedamos con la idea de “¿en qué me gasté todo el dinero?” y nos juramos que compramos sólo lo necesario cuando, si miramos atrás, puede que no haya sido así. Comencemos con identificar algunas maneras de gastar dinero que probablemente estés haciendo en tu día a día y te dejan con un menor presupuesto para disfrutar con tu familia.

1. Comprar sólo porque la marca es de “renombre”. En muchas ocasiones la calidad del producto no cambia y pagas más solamente por un empaque con marca diferente, por lo que te están vendiendo la marca, no el producto como tal.

2. No saber cómo cambiar cosas de tu carro sin necesidad de llevarlo al concesionario. Los concesionarios cobran precios elevados por mantenimientos que fácilmente podrías darle en tu hogar.

3. Pagar por servicio de cable que no utilizas. Pregúntate esto: ¿Estoy pagando por tantos canales cuando a duras penas prendo la televisión y veo los mismos tres canales de siempre?

4. Dar el pago mínimo a tus tarjeta de crédito. El uso constante de la tarjeta en compras pequeñas o “gastos hormiga” te hacer perder conciencia de tu deuda y sólo realizas lo que crees necesario para estar al corriente mientras que los intereses van incrementando el monto total de la misma. Es una de las principales equivocaciones que hacemos al momento de manejar un tarjeta de crédito.

5. Comprar aplicaciones y gastar dinero en aparatos electrónicos.
Piensas que con esas aplicaciones serás más productivo y raramente las utilizas.

¿Te identificaste con uno o más? Es momento de cambiar esos hábitos y verás cómo el dinero rinde más al final de cada semana. Adicional a tus ingresos puedes añadir algunos más para que no sólo hagas rendir tu dinero, si no produzcas más. Te recomendamos registrarte en Vive ganando para conocer formas de generar más ingresos sin descuidar a tu familia.